Tipos de mordida con maloclusión: causas, diagnóstico y tratamientos para recuperar la salud dental

La maloclusión no solo afecta la estética, también compromete la masticación, el habla y la higiene oral. Descubre los principales tipos de mordida, cómo se diagnostican y cuáles son los tratamientos más efectivos.

Tipos de mordida con maloclusión: causas, diagnóstico y tratamientos para recuperar la salud dental

La sonrisa es una de las cartas de presentación más poderosas que tenemos. Sin embargo, detrás de una sonrisa bonita también debe haber una mordida sana y funcional. Cuando los dientes no encajan correctamente entre la arcada superior e inferior, aparece un problema conocido como maloclusión.

Esta condición no solo altera la estética, sino que también puede generar complicaciones en la masticación, la pronunciación y la salud bucodental en general, aumentando el riesgo de caries, desgaste dental o enfermedades periodontales. Conocer los distintos tipos de maloclusión, sus causas y los tratamientos disponibles es fundamental para buscar ayuda a tiempo y mejorar tanto la función como la estética de la sonrisa.


¿Qué es la maloclusión?

La maloclusión dental es un desajuste en la alineación de los dientes y en la relación entre las arcadas superior e inferior al cerrar la boca. Puede ser leve y apenas notoria, o más severa y evidente, afectando directamente a la funcionalidad.

Las causas pueden ser variadas:

  • Factores hereditarios (forma de la mandíbula o predisposición genética).

  • Hábitos orales inadecuados, como el uso prolongado del chupete o la succión del dedo.

  • Pérdida prematura de dientes de leche, que altera el espacio para los permanentes.

  • Desarrollo desigual de las mandíbulas.


Clasificación general de la maloclusión

Según la relación entre las arcadas dentales, los especialistas clasifican las maloclusiones en tres grandes clases:

  • Clase I: la mordida es funcionalmente correcta, pero los dientes presentan apiñamiento, espacios o posiciones irregulares.

  • Clase II: la mandíbula inferior está retraída respecto a la superior, lo que produce una sobremordida excesiva.

  • Clase III: la mandíbula inferior está adelantada frente a la superior, provocando una mordida cruzada anterior.


Tipos de mordida con maloclusión

Además de esta clasificación general, existen diferentes tipos de mordidas específicas asociadas a la maloclusión:

1. Mordida cruzada

Se produce cuando los dientes superiores no encajan correctamente con los inferiores al cerrar la boca. Puede presentarse en la parte anterior o posterior y ser unilateral o bilateral.
Causas comunes: genética, pérdida prematura de piezas dentales, crecimiento desigual de las mandíbulas.
Consecuencias: desgaste irregular, problemas estéticos y dificultad para masticar.

2. Sobremordida

Ocurre cuando los dientes superiores cubren de manera excesiva a los inferiores.
Problemas asociados: desgaste de los dientes inferiores, dolor mandibular, enfermedades de encías.
Tratamiento habitual: ortodoncia con brackets o alineadores transparentes.

3. Mordida abierta

Se caracteriza por un espacio entre los dientes superiores e inferiores al cerrar la boca, impidiendo el contacto entre ambas arcadas.
Factores desencadenantes: uso prolongado de chupetes, succión del dedo, hábitos linguales.
Efectos: dificultad para masticar, problemas de pronunciación, alteraciones estéticas y funcionales.

4. Mordida protruida

Los dientes superiores sobresalen hacia adelante de forma exagerada.
Consecuencias: mayor riesgo de traumatismos dentales y problemas estéticos.
Solución: ortodoncia correctiva en la mayoría de los casos.

5. Mordida retruida

Se presenta cuando los dientes inferiores están demasiado retraídos respecto a los superiores.
Impacto: alteración en la pronunciación, desequilibrios en la mordida y complicaciones funcionales.
Recomendación: valoración temprana con ortodoncista para tratamiento oportuno.


¿Cómo se diagnostica una maloclusión?

El diagnóstico requiere la evaluación de un ortodoncista o dentista especializado. El examen clínico se complementa con:

  • Radiografías dentales para evaluar hueso y dientes.

  • Fotografías intraorales para analizar la posición de las piezas.

  • Moldes de mordida o escaneos digitales para estudiar la relación entre ambas arcadas.

Un diagnóstico temprano, especialmente en la infancia, permite aplicar tratamientos más sencillos y efectivos.


Tratamientos para corregir la maloclusión

La elección del tratamiento depende de la edad del paciente, la gravedad de la maloclusión y la causa subyacente.

  1. Ortodoncia convencional o estética:
    Uso de brackets metálicos, cerámicos o alineadores invisibles para corregir la posición dental y equilibrar la mordida.

  2. Extracción dental en casos de apiñamiento severo:
    Cuando no hay espacio suficiente, se extraen piezas para permitir una alineación correcta.

  3. Cirugía ortognática:
    En maloclusiones severas relacionadas con el crecimiento mandibular, se combina cirugía con ortodoncia para restaurar la funcionalidad y la armonía facial.

  4. Terapia miofuncional:
    Ejercicios y corrección de hábitos orales (como succión digital o interposición lingual) para evitar que los problemas se agraven.


La maloclusión no es solo un problema estético: afecta a la salud oral, a la función masticatoria e incluso a la confianza personal. Existen diferentes tipos de mordida con características y consecuencias específicas, pero todos pueden ser tratados con la ayuda de un especialista.

La clave está en el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, que permiten recuperar una mordida equilibrada, una sonrisa armónica y una mejor calidad de vida.





Compartir